
¡Oh sālik (buscador)! Aunque se haya fijado el tiempo señalado, nunca permitas que el incumplimiento de lo prometido te lleve a la duda. Porque la duda provoca que tu basīra (clarividencia espiritual) se embote y que la luz de tu qalb (el corazón) se apague.
Traducción Poética
Si no se cumple el acto prometido en el tiempo señalado,
No dudes de tu sinceridad, para que tu corazón permanezca lleno de luz.
Explicación
La promesa de Allah puede llegar a través de un sueño, la lengua de un ángel o una ilhām (inspiración) raḥmānī (divina). Si Allah, el Altísimo, promete a uno de Sus awliyāʾ (amigos de Dios) de una de estas tres maneras y especifica el momento de su cumplimiento, pero el asunto no ocurre, no se debe dudar de la promesa de Allah.
Pues tal retraso obedece a una sabiduría decretada por el conocimiento y la voluntad de Allah, Quien es el Creador del tiempo y el espacio. El ser humano, con el conocimiento adquirido posteriormente, no puede comprender plenamente esta sabiduría y puede quedar perplejo. Por lo tanto, el siervo debe reconocer el valor de su servidumbre, preservar el debido comportamiento y no dejar que su fe en su Señor se tambalee. Así, la conciencia se limpia de duda y sospecha, y quienes miran todo con ojos de reflexión se mantienen firmes en la basīra y su corazón permanece iluminado.
El copero del poder le ofreció la copa de maʿrifa (el conocimiento de Dios) desde la pre-eternidad; para él se dispuso la asamblea de este mundo y la reunión de la otra vida.
En la pre-eternidad, el copero del poder le ofreció la copa de maʿrifa; por él se dispusieron las asambleas de este mundo y del más allá.
