
La diversidad de las acciones realizadas por los sāliks (caminantes en la vía sufí) proviene de la variedad de inspiraciones (ilhām) y estados espirituales (ḥāl) que llegan al corazón.
Traducción Poética
Si no hubiera diversidad en los estados del corazón,
No habría diversidad en los tipos de obras.
Explicación
Las efusiones espirituales (fayḍ) y las inspiraciones (ilhām) que llegan al corazón producen temor reverencial (hayba), intimidad (uns), contracción (qabḍ), expansión (basṭ) y otros diversos estados espirituales (ḥāl) en el corazón del murīd (el discípulo). En efecto, las acciones exteriores están siempre supeditadas a los cambiantes estados interiores del corazón (qalb). Por ello, en la adoración debe tenerse en cuenta la inclinación del corazón. Aunque en los actos obligatorios (farḍ) y necesarios (wājib) no se busca la inclinación del corazón, en las demás obras debe considerarse la disposición y la capacidad. Algunos sāliks (caminantes) encuentran un deleite en la oración (ṣalāh) que no hallan en el ayuno (ṣawm), mientras que otros experimentan mayor deleite en el ayuno. Algunos toman el éxtasis (wajd) y la audición (samāʿ) como guía en el camino del viaje espiritual (sulūk), mientras que otros prefieren la compañía de la gente de la realidad interior (ḥaqīqa). Esto se debe a que las obras realizadas en contra de la inclinación del corazón conducen al hastío. El hastío en la adoración provoca el cese de las manifestaciones divinas (tajallī). Por esta razón, es seguro que se necesita la guía de un guía espiritual perfecto (murshid-i kāmil) para no tomar un camino inadecuado. El murīd también debe estar dispuesto y preparado para la guía.
Persona que sigue una vía sufí (tariqa). Sālik: Quien sigue un camino determinado.
