Junayd: El sufí es como la tierra. Todo lo malo se arroja sobre él, pero de él no sale nada excepto lo bello. Es como el suelo: tanto los buenos como los malos caminan sobre él. Es como una nube: da sombra a todo. Es como la lluvia: riega todas las cosas.
Nūrī: Es aquel que, cuando no encuentra (lo que busca), permanece en contento y tranquilidad; cuando encuentra, prefiere dar a los demás; está íntimamente vinculado con el samāʿ (audición espiritual) y la música religiosa, y observa los mandatos y prohibiciones (de la sharia).
Dūqqī: Es quien se ocupa de la tarea más adecuada y se mantiene alejado del mal.
Kattānī: Exteriormente es un siervo (esclavo), pero en realidad es libre.
Nahshabī: Es la persona a quien nada puede turbar, y por quien todo se vuelve claro.
